Martín Campos Witzel MIA --:-- BUE --:--:-- MAD --:--
← MCW BUE --:--:--
Suiza Deportes

El imperio de Infantino en jaque: la semana que rompió el alma del fútbol (y de la FIFA)

El papel picado ya se barrió del MetLife Stadium y la Selección de España ya dio la vuelta olímpica, pero el verdadero sismo institucional apenas está comenzando. El mundo no está hablando de táctica, del alargue, ni de la lotería estadística que significó el increíble choque generacional entre Lamine Yamal 🇪🇸 y Lionel Messi 🇦🇷. Está hablando de Gianni Infantino 🇨🇭 y de cómo su plan maestro para mercantilizar y «americanizar» el deporte rey le acaba de estallar en las manos.

Si venimos siguiendo el hilo conductor de lo que pasó en este Mundial 2026, las piezas del rompecabezas que expone la prensa europea encajan a la perfección. Infantino quiso hacer de esta Copa del Mundo el negocio más grande de la historia, pero en el afán de monetizar hasta el último suspiro, cruzó un límite que el hincha tradicional sencillamente no perdona.

La crisis que hoy acorrala a la dirigencia de la FIFA es la acumulación de todos los excesos institucionales y comerciales que fuimos desmenuzando a lo largo de este mes.

Primero, la aberración de vender la gloria por adelantado

Mientras la dirigencia se golpeaba el pecho hablando del espíritu deportivo, en su tienda online le vendían a fanáticos incautos pedazos del césped de Nueva Jersey a 450 dólares la pieza, envasados en acrílico premium, antes siquiera de que supiéramos quiénes iban a pisarlo. Fue el triunfo definitivo y obsceno de la especulación financiera por sobre la mística.

A esto se le sumó la intrusión plástica del entretenimiento

La imposición de un show de medio tiempo con Shakira 🇨🇴 y una megaproducción pop en el medio de una final del mundo no fue asimilada como una innovación, sino como una falta de respeto a la sagrada tensión de un partido definitorio. Infantino intentó copiar y pegar el modelo del Super Bowl, pero olvidó un pequeño detalle de diplomacia cultural: el resto del planeta llama a este deporte «fútbol» y no «soccer».

La guinda sobre el helado: los referees

Y como si este cóctel de excesos no fuera suficiente, la frutilla del postre fue el arbitraje. Ya repasamos la cinematográfica historia de Slavko Vinčić 🇸🇮, el juez esloveno de la final que hace unos años fue detenido en una redada policial en Bosnia entre armas, drogas y prostitución. Que la FIFA haya designado a este hombre para el partido más importante del mundo, que este haya expulsado a Enzo Fernández 🇦🇷 en un clima caldeadísimo y que, acto seguido, haya anunciado su retiro sorpresivo a los 46 años, huele demasiado mal para el periodismo de investigación del Viejo Continente.

Lo que se expone en Europa es, en el fondo, un pase de facturas que excede lo estrictamente deportivo. Bajo el mando de Infantino, la FIFA se está comportando como un mega-Estado intocable. Operan con el mismo nivel de impunidad que exhiben las potencias geopolíticas cuando utilizan su monopolio financiero para bloquearle las tarjetas de crédito a un juez internacional, o cuando entregan tecnología nuclear a regímenes inestables bajo la falsa bandera de los «fines pacíficos». Se manejan asumiendo que nadie los va a auditar.

El presidente de la FIFA apostó todas sus fichas a transformar el Mundial en un híbrido corporativo de máxima rentabilidad. Logró los millones, es cierto, pero el costo fue altísimo: fracturó la credibilidad del organismo y desató una ola de indignación que hoy pone en jaque su legado. Quizás, al final del día, esta crisis demuestre que el fútbol todavía guarda una barrera de anticuerpos contra quienes intentan vender su alma al mejor postor.

¿Qué pasó?

El martes surgieron los primeros informes de que la FIFA, el organismo rector del fútbol mundial, iba a crear una entidad para controlar los derechos comerciales de la Copa del Mundo y vendería una participación en esta empresa a inversores. Ni siquiera los miembros del Consejo de la FIFA, el órgano central de toma de decisiones, estaban al tanto. Pero, igualmente, la noticia —publicada inicialmente por el Times— agarró desprevenido a Gianni Infantino 🇨🇭. La FIFA se vio obligada a anunciar precipitadamente un plan que estaba queriendo mantener en secreto durante más tiempo, y todo ello bajo la atenta mirada de los medios de comunicación mundiales.

¿Cuál es el problema?

El plan inmediatamente hizo saltar las alarmas entre muchos interesados, y por más de un motivo. El titular era que la FIFA planeaba «vender la Copa del Mundo», algo a lo que muchos se oponían en principio. Pero la forma en que se habían concebido los planes, sin consulta alguna y con un calendario de lanzamiento tan ajustado, también fue un duro golpe para los administradores.

Luego surgió la pregunta de qué haría realmente el nuevo vehículo, que se conocería como FIFA Forward Enterprise (FFE). El jueves, The Guardian publicó los detalles de la presentación de ventas que JP Morgan había elaborado con la FIFA para mostrar cómo FFE aumentaría los ingresos del organismo rector y sus inversores. Los aspectos clave serían «una cartera de torneos en crecimiento», «fuentes de capital y financiación de deuda de terceros» y la priorización de asociaciones y eventos de «alta rentabilidad». Esto supuso un golpe directo al corazón de todos los demás organizadores de competiciones del deporte.

¿Cuál fue la respuesta de la FIFA?

La organización respondió a la filtración tomando la iniciativa: anunció que la nueva iniciativa generaría 10.000 millones de dólares en financiación adicional para sus 211 asociaciones miembro, si bien la participación sería totalmente voluntaria. Se vendería una participación a un grupo inversor liderado por Joshua Kushner 🇺🇸, hermano del yerno del presidente estadounidense Donald Trump 🇺🇸, pero este tendría «solo una participación minoritaria… y no desempeñaría ningún papel operativo».

Mientras tanto, Infantino utilizó sus canales de Instagram para insistir en que la FFE era simplemente una propuesta y que cualquier revuelo era solo parte de un «proceso de consulta democrática». La FFE «desbloquearía un valor económico hasta ahora no aprovechado», afirmó. No habría cambios en los planes ni en los plazos establecidos.

«La FFE desbloquearía el potencial en todos los rincones del mundo en el fútbol masculino, femenino y juvenil». — Gianni Infantino, presidente de la FIFA.

¿Quién se opone al plan?

Un número creciente de partes interesadas comenzó a reaccionar, criticando abiertamente los planes de una manera que no se había visto en numerosos escándalos recientes que involucraban a la FIFA y a su presidente (desde los precios exorbitantes de las entradas para el Mundial hasta la creación del Premio de la Paz de la FIFA y su concesión a Donald Trump).

La UEFA, el organismo rector del fútbol europeo, convocó una reunión de emergencia con sus 55 miembros. El jueves, votaron por unanimidad a favor de boicotear todos los torneos de la FIFA si la FFE seguía adelante.

Tras la votación, la UEFA emitió un comunicado que criticaba duramente a la FIFA.

«En el momento en que los inversores externos adquieren participaciones en las competiciones de la FIFA, el fútbol cambia para siempre (…) La rentabilidad comercial se convierte en una obligación permanente. Las expectativas de los inversores se transforman en una presión diaria. Cada decisión que moldea el futuro del fútbol ya no se rige por lo que más beneficia al deporte, sino por lo que más beneficia a los accionistas». — Comunicado oficial de la UEFA.

El viernes por la mañana, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la CONCACAF, que rige el fútbol en Norteamérica y Centroamérica, se unieron a la UEFA en su condena, aunque ninguna de las dos llegó a declarar un boicot. La AFC instó a la FIFA a «llevar a cabo una revisión urgente de su gobernanza y marco de toma de decisiones».

La Confederación Africana de Fútbol (CAF) se mostró inicialmente abierta y a favor de examinar y respaldar las consultas sobre los proyectos de Gianni Infantino (como el de inversión en la FFE), además de mantener una postura cercana al dirigente, a diferencia del rechazo frontal de Europa y Norteamérica.

La CONMEBOL, que rige el fútbol sudamericano y cuyo presidente es un fuerte alfil de Infantino, no se ha mostrado ni a favor ni en contra del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), sino que adoptó una postura de prudencia y solicitó mayor información a la FIFA antes de tomar una decisión definitiva.

  • UEFA: ❌
  • CONCACAF: ❌
  • AFC: ❌
  • CONMEBOL: ❓
  • CAF: ✅

¿La FIFA sigue adelante?

No. A pesar de haber reafirmado inicialmente su postura en respuesta al boicot de la UEFA —afirmando que no habría desviaciones de los planes y culpando a los medios de comunicación de cualquier controversia—, Infantino emitió un comunicado en la madrugada del sábado para confirmar que la propuesta había fracasado.

«El proyecto ha generado divisiones que ya no son de interés para el objetivo (…) Nuestro propósito siempre ha sido —y seguirá siendo— unirnos y mejorar (…) Por lo tanto, esta propuesta no seguirá adelante. De cara al futuro, mi intención es reunir a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas, con el espíritu de un interés común por nuestro deporte y con el objetivo de seguir impulsando el fútbol en todo el mundo, especialmente en aquellos países que más necesitan nuestro apoyo». — Gianni Infantino, en la madrugada del sábado.

¿Cómo queda parado Infantino?

Poco después de que la FIFA emitiera su «aclaración» sobre el proceso, uno de los asesores más importantes de Infantino, el exbanquero de Goldman Sachs Carlos Cordeiro 🇺🇸, renunció a su cargo alegando una oposición «inequívoca» al acuerdo. Documentos filtrados revelaron que la FIFA también había encargado, el 30 de julio, un proyecto de investigación acelerado para ampliar la Copa Mundial masculina a 64 equipos en 2030, un plan que cumpliría una de las ambiciones clave del informe de JP Morgan.

Al llegar el fin de semana, la presión sobre el presidente de la FIFA era mayor que en ningún otro momento desde la caída del desacreditado Sepp Blatter 🇨🇭 en 2015.

¿Darle una polémica final del Mundial a Europa era una estrategia de Infantino para suavizar la posición de la UEFA cuando él sacara a la luz sus planes con la FFE, siendo que CONMEBOL y AFA ya estaban convencidos y no hacía falta persuadirlos?

Es una pregunta válida; pero no hay, hasta el momento, ninguna evidencia que permita sustentar una afirmación así.

Habría que preguntarle a Infantino 🇨🇭.

Versión en video Esta columna tiene una versión en video emitida en televisión — mirala en YouTube Siguiente → Duró solo 8 días: el oscuro secreto del árbitro de la final del Mundial Archivo → Visitar el archivo completo: todas las columnas por país, tema y año

MCW en video

Ver canal completo →
El boycott de la UEFA a la FIFA: no quieren la privatización del fútbolMás de la mitad de Inglaterra fue declarada en sequíaCómo fue la invasión desde Marruecos a Ceuta, la ciudad de España en el norte de ÁfricaLos políticos ¿cumplen con sus promesas?Estados Unidos 🇺🇸 va a ayudar a Arabia Saudita 🇸🇦 con lo nuclear... Ya antes lo había hecho con IránIrán 🇮🇷 bajo su novena noche consecutiva de ataques de Estados Unidos 🇺🇸 Según la Casa Blanca, Irán 🇮🇷 sigue interesado en negociar con Estados Unidos 🇺🇸Tensión en el Ártico 🧊: Groenlandia 🇬🇱 suspende nuevas colaboraciones con Estados Unidos 🇺🇸